jueves, 19 de mayo de 2011

Una idea y una vuelta

Desde tiempos inmemoriales los hombres nos hemos comunicado con lo que hemos  podido; desde las representaciones pictóricas que  resumen gran cantidad de cosas, como por ejemplos los quehaceres  cotidianos de sus habitantes, hasta  la poesía  abstracta que aborda al hombre  como una mediación del entorno y tratan de complejizarlo hasta  niveles propios del abstraccionismo. De  estas maneras los hombres siempre hemos permitidos dar cuenta de lo que nos rodea por medio del arte y de las representaciones  de la comunicación, hoy día, los hombres recurrimos a elementos más contemporáneos con los cuales queremos comunicar, dar idea de los contextos ontológicos a los cuales estamos sometidos, por tanto el papel revelador del cine ofrece en este momento de la historia un maremágnum de emociones, sentimientos y maneras de identificación colectiva y socialmente; entonces, es  en el nuevo mundo donde el hombre trata de retratar su mundo por medio del arte en este caso del séptimo que  de maneras visuales retrata al mundo  real, pero ofrece todo un conjunto de elementos bien sean: pictóricos, narrativos, visuales, compositivos etc.…
Ahora  bien, siendo el  cine un medio por el cual los humanos nos representamos y ponemos en marcha sentimientos y elementos tan inherentes al hombre como la comunicación que  se puede  enunciar que  el intercambio comunicativo es un rasgo inherente al hombre como lo señala Walter Ong. Sin embargo en la nueva era el hombre trata de renovar esa característica comunicativa retomando los elementos más antiguos del ser por medio de los elementos visuales y  auditivos, dando como resultado, el arte  de ver reflejado en una pantalla la vida del ser  humano que se ve sintetizada en fragmentos unidos que tienen una ilación narrativa que conlleva a una historia generalmente  bien narrada.
Los  elementos que pueden nombrarse obedecen al orden del lenguaje, los elementos visuales como dibujos y  fotografía que plasman en la realidad un sinfín de  unidades comunicativas  que llevan un orden; dentro del orden del lenguaje podemos ver el lenguaje oral que se mantiene tan vigente  como al principio de los tiempos.  En este lenguaje oral prima las emociones sobre la razón por tanto, podría pensarse que  el lenguaje primario  permite entrever los  caracteres primos sensibles del hombre y que tratan de explicar la condición humana en general, y la razón obliga a la psiquis a repensar sobre lo ya pensado, sobre lo ya dicho ( en este caso podría hablarse en este tema  sobre el lenguaje escrito) entonces considero que la primacía del el lenguaje consiste en que cuando vemos una película  en el idioma materno lo podemos explicar a partir de los cambio de tonos, los vaivenes de voz y sobre todo desde la expresión sólo, interpretada a partir de la interpretación de los personajes (pero sólo desde los sonidos). Sin embargo, si vemos una película doblada, o traducida en un dialecto, aunque del mismo idioma, diferente en  las connotaciones (es el caso del español de España y el español de Latinoamérica) las aceptaciones de algunos casos ontológicos se mantienen pero, las perspectivas singulares propias del entorno social del público cambian y quizás pueden llegar a no entenderse.

Por tanto las representaciones comunicativas del hombre se mantienen como una mirada contemporánea  de la condición y de la necesidad de comunicarse en cualquier entorno. En suma, la oralidad y las imágenes se ven reflejadas nuevamente  en muros  que retratan la  condición y la cotidianidad del hombre, pero que ahora  en el mundo moderno se ven plasmadas en  nuevos paradigmas que revelan aun más la complejidad del  ser humano y d sus condiciones sociales y comunicativas que dan cuenta de que el hombre siempre a través de la historia trata de recuperar una mirada artística  de sus quehaceres,  con la cual, rinde cuenta de todo lo que quiere comunicar.

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