lunes, 14 de febrero de 2011

Cien años....


 

Se llamaba Mauricio Babilonia.
Había nacido y crecido en Macondo, y
era aprendiz de mecánico en los talleres
de la compañía bananera. Meme

tarde en que fue con Patricia Brown a
buscar el automóvil para dar un paseo
por las plantaciones. Como el
chófer estaba enfermo, lo encargaron
lo había conocido por casualidad, una

fin satisfacer su deseo de sentarse
junto al volante para observar de cerca
el sistema de manejo. Al contrario
del chófer titular, Mauricio Babilonia
a él de conducirlas, y Meme pudo al
Eso fue por la época en que Meme
empezó a frecuentar la casa del señor
Brown, y todavía se consideraba indigno
de damas el conducir un auto
le hizo una demostración práctica.20
móvil. Así que se conformó con la información
teórica y no volvió a ver a
Mauricio Babilonia en varios meses.
Más tarde había de recordar que durante
el paseo le llamó la atención su

las manos, pero que después había
comentado con Patricia Brown la molestia
que le produjo su seguridad un
poco altanera. El primer sábado en
belleza varonil, salvo la brutalidad de
ver a Mauricio Babilonia con su muda
de lino, sentado a poca distancia de
ellos, y advirtió que él se desinteresaba
de la película por volverse a mi
que fue al cine con su padre, volvió a35
rarla, no tanto por verla como para
que ella notara que la estaba mirando.
A Meme le molestó la vulgaridad
de aquel sistema. […] No se habían
visto a solas, ni se habían cruzado

noche en que soñó que él la salvaba
de un naufragio y ella no experimentaba
un sentimiento de gratitud sino
de rabia. Era como haberle dado una
una palabra distinta del saludo, la

que Meme anhelaba lo contrario, no
sólo con Mauricio Babilonia, sino con
cualquier otro hombre que se interesara
en ella.
oportunidad que él deseaba, siendo

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