lunes, 14 de febrero de 2011

Cronicando la cronicidad de un vuelo.



Con expectativas sobre el futuro me duermo hoy, el avión, el aire, y la energía se encuentran dispuestos.
Quizás mañana salga el sol. Quizás  salga la lluvia, y aunque creo que mi pequeño avión no  volará, no sé por qué,  pero, lo hará.  Sus alas son tan frágiles que el  viento podría destruirlas, similares a las de lo dragones del aire, frágiles pero divinas, alas, para surcar los vientos y el sol, la lluvia y  la nieve.
Hoy, es de noche, todo es oscuridad y solo quiero que llegue el día en mi avioncito volará.
 El presente  llegó, la hora es hoy.
 El avión....  El avión....  El avión, la  satisfacción más amplia, pue smi avioncito, encontra del viento voló y llegó hasta el punto más lejos que  pudo, sin embargo, no fue  el que llego más allá, el mundo lo reclamó suyo, y apesar de que  el quería demostrarme que  podía llegar más  lejos que ninguno, se detuvo en picada contra el suelo.
 Con gusto, y alegría lo recogí de su lecho y  me miró  agradeciendome por ese vuelo placentero que  habíamos zurcado, el  viento, la lluvia, y la energía habían  estado fenomenologicamente al punto. una vez más  la satisfacción  fue magnanima.y luego  se dobló en mil plieguesy  bajo un limonal reposó.

No hay comentarios:

Publicar un comentario